Día Mundial de la Actividad Física: beneficios, recomendaciones y pos pandemia

El 6 de abril se celebra el Día Mundial de la Actividad Física con el objetivo de promover el ejercicio físico y garantizar una mejor calidad de vida de la sociedad.


Esta fecha nace de una iniciativa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que, en 2002, y mediante una resolución, solicitó a sus estados miembro que fijaran un día especial para la promoción del ejercicio.


La OMS define a la actividad física como cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos, con el consiguiente consumo de energía. No hace referencia sólo a un ejercicio deportivo, sino a todo movimiento, incluso durante el tiempo de ocio, que realiza una persona para desplazarse a determinados lugares.


¿Cuál es su importancia?

La actividad física es muy importante porque ayuda a prevenir y controlar las enfermedades no transmisibles; como las cardíacas, los accidentes cerebrovasculares, la diabetes y varios tipos de cáncer. También ayuda a prevenir la hipertensión, a mantener un peso corporal saludable y puede mejorar la salud mental, la calidad de vida y el bienestar.


Recomendaciones para las personas que no realizan actividad física

Para evitar que se produzcan daños por un esfuerzo inadecuado o excesivo cuando se comienza (principiante) o se retoma (reiniciado) la actividad física, el Lic. Martín Santi, director de la Licenciatura en Actividad Física de la Universidad del Gran Rosario, brindó algunas recomendaciones:

  • El aumento del esfuerzo debe conseguirse en primer lugar por un incremento de la frecuencia, después del volumen y por último de la intensidad. Por ejemplo, si comienzo caminando 30 minutos o 3 bloques de 8 minutos con 2 de descanso entre series, primero lo hago 2 0 3 veces por semana, luego aumento la frecuencia a 4 o 5 veces, más tarde camino al mismo ritmo 40 minutos o 3 bloques de 12 minutos con pausa entre serie y por ultimo camino más rápido que la primera vez, el mismo tiempo y la misma cantidad de veces semanales.
  • El principiante debería realizar lentamente esfuerzo interválicos (algunos minutos de carrera o caminata ágil con algunos minutos de caminata lenta o pausa activa). Una vez, pasado el tiempo, puede conservarse con un trabajo continuo entre 30 a 45 minutos, dependiendo siempre de las condiciones generales de la persona.
  • El entrenamiento de la fuerza, a través de ejercicios con máquinas, debe estar supervisado por un profesional de la actividad física, haciendo hincapié en los grupos musculares del tren inferior (para la ayuda en la locomoción) sumado a los ejercicios de zona media y posturales.
  • También, no menos importante, es priorizar el entrenamiento de la Movilidad Articular teniendo cuidado especial en las articulaciones de la cadera, columna y hombros y de la Flexibilidad, pero solo después de haber calentado y relajado previa y cuidadosamente la musculatura.

Actividad física y pandemia

“Hacer actividad física probablemente no haya sido una prioridad en medio de nuestra preocupación por protegernos a nosotros mismos, a nuestras familias y a nuestras comunidades durante la pandemia de COVID-19. Pero quedó demostrado que la actividad física es una herramienta valiosa para controlar las infecciones por COVID-19 y mantener la calidad de vida”, indicó Santi.


Respecto a los fundamentos a su afirmación, el Licenciado en Educación Física dijo: “La actividad física es una de las fuerzas más poderosas para mantener la buena salud. Al mejorar el funcionamiento de numerosos sistemas fisiológicos, la actividad física ayuda a prevenir y/o tratar muchas condiciones de salud física y mental”.

Categoría: Deporte