
Ante los reiterados intentos de fraude que suplantan la identidad de organismos públicos como ANSES, el Abg. Leonardo Gianzone, Director de las carreras de Ciberseguridad de la Universidad del Gran Rosario (UGR), explica cómo funcionan estas maniobras y brinda pautas clave para reducir los riesgos digitales.
Los recientes intentos de ciberestafa realizados a través de llamadas telefónicas, correos electrónicos, SMS o mensajes de WhatsApp en nombre de ANSES han vuelto a poner en agenda una problemática creciente: la combinación de tecnología, suplantación de identidad y manipulación psicológica. En estas maniobras, los delincuentes se presentan falsamente como representantes oficiales con el fin de apoderarse de información personal, contraseñas o credenciales bancarias.
Desde ANSES recordaron que el organismo nunca solicita información confidencial por estos medios ni realiza comunicaciones directas para ofrecer créditos, bonos o beneficios extraordinarios, recomendando canalizar toda consulta únicamente a través de sus canales oficiales.
Al analizar el comportamiento de estos ataques, Leonardo Gianzone, Director de las carreras de Ciberseguridad de la Universidad del Gran Rosario (UGR), explica que la clave del fraude raras veces reside en un fallo informático de los dispositivos, sino en el factor humano: “La mayoría de estos engaños no comienza con una vulnerabilidad técnica, sino con un mensaje pensado para generar preocupación o entusiasmo y lograr que la persona actúe sin verificar su origen”, señala Gianzone.
El especialista indica que los delincuentes recurren al nombre y la estética de instituciones reconocidas para construir rápidamente una apariencia de legitimidad. Elementos como el logotipo, la denominación formal del organismo o incluso datos personales del usuario que los atacantes obtienen previamente de redes sociales o filtraciones son utilizados para dar veracidad al mensaje.
Una constante en este tipo de maniobras es la presión psicológica para forzar una respuesta inmediata. Los mensajes suelen alertar sobre supuestos vencimientos inminentes de beneficios, bloqueos de cuentas bancarias o trámites que requieren una acción en pocos minutos.
“La urgencia debería ser siempre una señal para detenerse. Cuando una comunicación nos pide decidir rápidamente, ingresar a un enlace o compartir un código de verificación, lo más seguro es interrumpir el contacto y verificar la situación por otra vía oficial”, advierte Gianzone.
Entre los indicadores de peligro más comunes, el Director de la Tecnicatura y del Ciclo de Licenciatura en Ciberseguridad de la UGR remarca: los pedidos de claves confidenciales, los enlaces a sitios web no habituales, la oferta de asignaciones no solicitadas y la exigencia de realizar transferencias o instalar aplicaciones externas. Ante cualquiera de estos síntomas, la indicación principal es no ingresar a las direcciones enviadas y verificar directamente mediante los canales oficiales del organismo.
En el marco de Octubre, Mes de la Concientización sobre la Ciberseguridad, la UGR desarrolla una campaña institucional orientada a promover hábitos digitales saludables en la comunidad general.
“La ciberseguridad no depende solamente de sistemas o herramientas tecnológicas. También requiere información, educación y hábitos que nos permitan tomar mejores decisiones en los entornos digitales”, sintetiza Gianzone.
Interrumpí el contacto de inmediato, no abras enlaces ni compartas datos. Verificá la información ingresando directamente al sitio oficial del organismo. Si la comunicación suplanta la identidad de ANSES, podés realizar la denuncia en la sección Denuncias y Reclamos de mi ANSES o llamando a la línea gratuita 130.
